Decálogo de la escritura dramática según Sandra Franzen

  1. Escribir todos los días. La escritura es un hábito diario. Se ejercita como cualquier otro hábito de la vida. La inspiración y el talento es un cuento aspiracional.
  2. Corregir es crear. Releer y corregir una y mil veces lo escrito es fundamental para alimentar el hecho creativo.
  3. Leer en voz alta lo escrito. Te ayudará a encontrar la musicalidad del texto: ritmo, coloratura, tempo, verdad y lógica de la historia.
  4. Lo escrito es como un pan, a veces hay que dejarlo leudar para que crezca. Cuando lo retomemos luego del reposo, nos sorprenderá.  
  5. Los diálogos son veneno concentrado. Nada se dice por decir, todo se dice porque es necesario para la trama.
  6. Todas las ideas tienen formas de contarse. Hay tantas formas como ideas. Encontrar esa forma es hacer dramaturgia. El drama se constituye en un espacio, tiempo y con personajes.
  7. Para romper las estructuras clásicas primero hay que aprenderlas. Picasso realizó estudios naturalistas sobre cómo dibujar una paloma hasta que la llevó al cubismo.
  8. Una obra de teatro es un organismo vivo, cada palabra, situación, personaje, tienen un sentido de estar y ser, y contribuyen a la vida del texto.
  9. No es el autor/a quien habla sino los personajes. Hay que escucharlos y dejarlos ser. En la contradicción está el motor.
  10. Los personajes accionan, las situaciones accionan, el espacio acciona, el tiempo en que sucede acciona.

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